lunes, 17 de diciembre de 2012

sorpresas -malas- de fin de año

Termina el año. Nada de balances emocionales, nada de sentimentalismo. Solo voy a hablar de algo, de alguien que a esta altura me sorprendió. En realidad hay varias, pero de verdad, me tomó por sorpresa estas actitudes, estos dichos de ella.
Hace del 2004 que la conozco, y poco tiempo después nos hicimos muy amigas, no amigas particulares, si no como parte de un hermoso grupo. Nos conocimos haciendo voley, nada más lindo que compartir una pasión. A lo largo del tiempo varias fueron dejando, otras tomamos diferentes caminos, pero la amistad nos mantuvo juntas a pesar de todo. 
En esta época empezamos con las juntadas de fin de año, al ser nueve las que nos tenemos que poner de acuerdo la cosa se complica, pero siempre terminamos encontrando un hueco que nos coincida a todas.
Como el año pasado, todas podíamos, menos dos de las chicas que tenían un cumpleaños (una de las cuales es LA persona), pero una se las arreglo para estar en los dos lugares, LA persona fue directamente al cumpleaños. A todas nos molestó, pero bueno, pasó. 
Este año cuando hablo con LA persona preguntándole porque el año pasado no había ido me dice, textualmente: "Y si el año pasado si nos vimos 5 veces en el año fuie mucho capaz qe antes de gastar tanta plata en taxis preferi ir a un solo lugar". Palabras textuales, con errores de ortografía y tipografía.
De cara me quedé al leer esto. Ella eligió ir a un cumpleaños donde estaban sus amigos de hace un año (y su actual novio, chongo en su momento) en lugar de vernos a nosotras. Nunca, pero nunca me esperé de ella algo así, pero la vida nos sorprende, para bien o para mal.
Este año la vi mucho más que el año pasado, pero la verdad no tengo ganas de verla y es una lástima, porque la re quería, la re quiero, pero la realidad es que ahora la veo como un barrilete. Ojalá que nunca se pelee con su novio porque va a perder a todos sus nuevos amigos (que en realidad son de él), nosotras vamos a estar en caso de que eso pase, porque la mayoría me demostró que son incondicionales, pero la realidad es que no se lo merece.