miércoles, 9 de marzo de 2011

Mañana es jueves.

Se me terminaron las ideas. No sé qué más hacer. La palabra psy me suena dentro de mi cabeza, pero no quiero escucharla. Quiero otra cosa, otra manera. Estoy al borde de la desesperación, en realidad cruzo esa línea y vuelvo, cruzo esa línea y vuelvo.
Si tuviera que ponerle un nombre a un personaje que exprese como me siento, en este momento elegiría Soledad Dolores Esperanza. Así de dramático y complejo. Ya no sé que más decir, que más escuchar, que más hacer... Siento que nado en un inmenso charco del que no puedo salir, que no llego a ningún lado, mucho menos a la orilla. Al rato pienso que "no es para tanto", que "hay cosas peores". Pero yo no soy de ese estilo, no pienso así.
No puedo encontrar la chica que hacía lo que quería, cuando quería, con quién quería y donde quería. No había limites, no había tiempo, no existía ninguna barrera, "lo imposible, solo tardaba un poco más".
Mañana es jueves, en realidad lo es hoy, pero yo considero los días una vez que me acuesto y me levanto. De nuevo, mañana es jueves, no es un mal día para empezar de nuevo, tengo el fin de semana que aliviana mucho las cosas. Mañana es jueves, viene la abuela a tomar mates. Mañana es jueves, tengo práctica. Mañana es jueves, después de práctica voy a verlo. Mañana es jueves, voy a tomar a hacer algunas cosas diferentes, MEJORES.
Mañana es jueves, quiero resultados.