lunes, 27 de julio de 2009

Ojala me equivoque.

Esto así no va más. Yo así no sigo más. Por favor señor calesitero, pare que me quiero bajar, no quiero sortija, no quiero segunda vuelta. Ya no más.
Me va a doler y mucho, pero prefiero sufrir un tiempo a no saber cuando voy a parar de hacerlo. Así no, yo me bajo acá.
No pensé que iba a llegar a esto, pero yo soy así, extremista. No creo en vagos arreglos, no creo que cambies, no creo que me equivoque.
Ojala me equivoque y vos no seas así, ojala me equivoque y me demuestres que una amistad vale mucho, ojala me equivoque…

domingo, 12 de julio de 2009

Juicio.

Bienvenidos al juicio de mi consciencia.
Desde ya les advierto que no va a ser sencillo y en ocasiones pueden llegar a no entender nada. 

-Se declara culpable a la acusada por llanto inoportuno, planteos sin sentidos, comentarios desubicados con el agravio de huir sin avisar.
Cómo se declara? 
-Demente, por supuesto.
-Por favor, conteste la pregunta.
-Bueno, me declaro con motivos.
-Eso se verá después, por favor, responda: culpable o inocente.
-Culpable o inocente.
-Nos está tomando el pelo usted? Le recuerdo que está siendo juzgada y puede llegar a cumplir una condena.
-Qué clase de condena? A lo mejor está buena la condena y diga por decir, que soy culpable.
-Esto va a ser largo…
-Si señor Juez.

-Señor fiscal comience.
-Voy a llamar a la acusada a declarar.

-Señorita, hay testigos que dicen que la vieron en un bar de la ciudad, criticando y comentando todo lo que se le cruzaba por la cabeza respecto de los demás, nada bueno, debo aclarar.
-Según a que considere critica y comentario malo, o nada bueno como dice usted. Además hay gente que es demasiado sensible.
-Cómo usted por ejemplo.
-Y qué es lo que a usted le da la impresión de que soy sensible?
-Se largo a llorar en el bar, eso no es ser sensible?
-El llanto es fisiológico. Se utiliza para mantener el ojo húmedo y así poder ver bien.
-Pero usted lloró mucho. Tan seco tenia los ojos?
-En un lugar cerrado, dónde la gente fuma, y a esa hora de la noche en que uno bosteza y está cansado, caen esa cantidad de lágrima, a veces más, a veces menos, varía según la persona.
-Son vagas excusas esas.
-Bueno, consulte con un oftalmólogo entonces, a ver que le dice.
-Se está yendo del punto.
-Y usted conmigo.

-Orden! Por favor abogado, haga preguntas concretas y usted señorita, responda lo preguntado.

-Bueno, dígame, por qué se largo a llorar? Sacando lo fisiológico.
-No lo sé.
-Cómo que no la sabe? Algo tiene que haber.
-Ese es el problema que no había algo, había demasiadas cosas y no puedo saber con exactitud que fue.
-Muy bien, y con quién discutió?
-Prácticamente con todo el mundo, incluso con gente que no lo merecía.
-Y por qué discutió con gente que no lo merecía?
-Porque soy así, impulsiva, enojona, ciclotímica diría alguno…
-Si pudiera volver el tiempo atrás haría lo mismo?
-Si se pudiera volver el tiempo atrás yo no estaría acá sentada y usted tampoco.

-No tengo más preguntas señor juez.
-Abogado defensor, usted quiere hacer alguna pregunta?
-Sí.

-Dígame, tubo algún inconveniente antes de llegar al lugar?
-Sí! No sabía que ponerme, encima me criticaron lo puesto.
-Eso hizo que se pusiera de mal humor verdad? Hubo algo más?
-Sentía la hostilidad dando vueltas, pero yo era la que la emanaba, yo soy así y la mayoría lo sabe, cuando le conviene. Y como dice el dicho: “todo vuelve”. 
-Lo que quiere decir que usted hizo comentarios inoportunos?
-Hice comentarios, como los hace todo el mundo, pero a mi manera.
-Alguno fue escuchado?
-La mayoría los digo en voz alta, no me molesta que los escuchen.
-Pero otros te los guardaste…
-Hay cosas que molestan mucho y en ningún momento quise provocar eso.
-O sea que usted no quiso que esa situación pase?
-Obvio que no, y si volviera el tiempo atrás sería muy distinto.
-Había alguien a quien no querías ver?
-Sí, había alguien, con quien siempre termina todo mal y se cree el ombligo del mundo y no lo es, soy Yo, avísenle.
-Por qué decís eso?
-Es así, yo critico y opino, él cataloga a la gente como si fuera Dios, pero en realidad, en algunos momentos, suspira profundo y se nota que se muere por dentro, que algo le falta, que nada le sobra. Por lo menos eso veo yo, eso CREO yo “y con eso basta”.
-O sea que vos sabías que podía terminar todo así?
-No, así no, mucho menos grave, incluso pensé que iba a sacar algo bueno de eso. Aparte no es algo importante, y no queria que se vea como algo importante
-Pero no fue así…
-Hice un mundo de nada, pero de todo saco algo bueno, pero está vez hay más cosas malas.
-Aprendiste?
-Sí, pero estoy segura de que me voy a volver a equivocar, porque aparte soy torpe.
-Entonces?
-Queda en los demás juzgarme, ellos que también participaron pero que, hasta ahora ninguno se paro en el estrado.
-Porque no los llamamos.
-Pueden subir solos y hablar, nadie les va a negar la palabra, mucho menos yo, que es lo que necesito, saber que piensa el resto.
-Inconscientemente te está declarando culpable.
-No, me estoy declarando participe, como acuso al resto.
-Es una acusación grave, la sostiene?
-Como un vaso sostiene a la bebida.

-No más preguntas señor juez.
-La testigo acusada tiene algo más para decir?

-Sí! Quiero preguntar y decir un par de cosas:
Arranquemos con lo típico y predecible: ¿Por qué a mi? ¿Por qué hoy? ¿Por qué así?
Siguiendo con lo predecible: Perdón, no quise que sea así. No va a volver a pasar.
La pregunta al viento: ¿Tan grave fue? ¿Tan imperdonable fue? ¿Tan tarada puedo ser?
La promesa al tiempo: No tomo más. No voy a verlos más. No voy a hablarles más.
Y el deseo al genio: Que se solucione, que pronto nos olvidemos y que en el futuro nos riamos, mucho.

-Muy bien, el veredicto será dado, en un tiempo. Tal vez no hoy, tal vez no mañana, pero algún día va a salir, quédense todos bien tranquilos.

jueves, 9 de julio de 2009

Pedido.

-Buenas noches. Acá les dejo la carta.
-Bueno, gracias. 
(al ratito nomás) 
-Decidieron? 
-Sí. Yo quiero: pastas, que sean ravioles con salsa mixta y para tomar coca-cola. 
-Muy bien, algo más? 
-Mmm... Sí! Quiero un chico, lindo, más alto que yo, con una linda sonrisa, simpático, divertido, que me haga reír, que me escuche, con el que pueda hablar de todo y compartir muchas cosas. Uno que me acompañé a los recitales y en mis locuras. Que estudié y/o trabajé. Que sea atento, pero no denso. Que demuestre interés y que quiera que yo me interese por él...  
-Okey, falta algo? 
-Sí! Quiero rendir bien todos los parciales de la facultad, los finales también, obvio. Quiero que me llamen para trabajar y poder tener mi plata. Quiero hacer muchas cosas relacionadas con eso. Además de salud y felicidad para la familia, por supuesto. Los amigos de siempre, los buenos. 
Y ahora sí, creo que nada más. Disculpa por el enredo. 
-No se preocupe. Enseguida le traemos el pedido y cualquier cosita me llama.